Biolecturas de domingo (II)

Biolecturas de domingo (II)

Por segunda semana seguimos con nuestro experimento. Recopilamos en estas biolecturas algunas de las piezas más curiosas e interesantes de los últimos días. Allá vamos:

  • La semana ha estado marcada, sin duda, por la publicación de los resultados del proyecto del epigenoma humano. Dos docenas de estudios difundidos de forma simultánea nos permiten conocer un poco más los interruptores de nuestro propio genoma. Las piezas de Javier Sampedro en El País y de Ángeles López en El Mundo resumen el gran avance que supone este descubrimiento.
  • Brillante, imprescindible, único. Resulta difícil resumir la vida y el trabajo de Oliver Sacks, uno de los neurólogos y divulgadores más famosos, que se hizo popular con el libro The man who mistook his wife for a hat. Esta semana se despedía en una emotiva carta publicada en New York Times.
  • La biotecnología no sólo está en todas partes. También tiene una relación -a veces desconocida- con sectores tan diferentes como la ingeniería forestal, la cosmética o la veterinaria. El nexo de unión en este último caso es explicado por José Fernández, Catedrático de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Córdoba, en esta tribuna en Diario de Córdoba.
  • Esta semana hemos asistido a la autorización en Estados Unidos de las primeras manzanas que no se oscurecen al pelarlas. En Gastronomía y Cía explican cómo se han producido estas nuevas variedades modificadas genéticamente.
  • ASEBIO celebró en el Ministerio de Economía y Competitividad sus quince años como patronal del sector de la biotecnología. A nuestra crónica sobre el evento, en el que participó Carmen Vela, añadimos este artículo en Diario Médico sobre uno de los anuncios de la Secretaria de Estado de I+D+i. España está en vías de superar su objetivo de retorno de inversión en la Unión Europea.
  • Para terminar, una pieza curiosa sobre por qué la marihuana despierta el apetito. En Voz Pópuli, Antonio Martínez Ron desgrana los efectos de los cannabinoides sobre el sistema de inhibición del apetito. Estas investigaciones en ratones podrían permitirnos en el futuro desarrollar fármacos contra diferentes trastornos alimentarios.

En 1986, el grupo The Pretenders publicaba una de sus canciones más conocidas. En cierta medida tiene relación con nuestro primer desayuno informativo, que celebramos el próximo 25 de febrero y lleva por título La biotecnología agroalimentaria: lo que nunca se cuenta. Con Don’t get me wrong despedimos esta segunda entrega de las biolecturas. ¡Feliz domingo!

Angela Bernardo
angelabernardo@febiotec.es