Buenos tiempos para la divulgación científica

Buenos tiempos para la divulgación científica

Unir ciencia, divulgación y comunicación tiene su aquel. Tradicionalmente en España no hemos sido del todo duchos en explotarlo y en impulsar este trinomio, aunque mucha gente lleva años y décadas dejándose la vida en ello. Personalmente, en el área de la biotecnología, siempre se me viene a la cabeza Emilio Muñoz, uno de los padres de la política científica española y, entre otras muchas cosas, expresidente del CSIC. Pero este siglo, y más según avanza, nos ha traído una proliferación de ejemplos positivos, tanto en medios tradicionales como en nuevos formatos afortunadamente provechosos.

Hace unas semanas, una de las divulgadoras científicas más conocidas, América Valenzuela, anunciaba que el programa de divulgación científica de RNE-Radio 3, Ciencia al Cubo, deja de emitirse tras unas década en antena, parece que por falta de financiación. Una pena. En todo caso, América, referente en estas lides y amante del mundo biotech, ya ha señalado que seguirá divulgando ciencia, entre otros medios, en el recién nacido suplemento de El Mundo, Papel, y en M80. Este ejemplo me dio que pensar en todo lo bueno que hay en el mundillo de la comunicación de la ciencia.

A quienes nos gusta (y ponemos a veces nuestro granito de arena) que los medios hablen de ciencia, y que la divulgación gane peso, nos quedan muchos consuelos. La verdad es que la segunda década de siglo no sale mal parada en cuanto a comunicación científica se refiere, lo que deja a la biotecnología, que suele ocupar tiempo y espacio, en la palestra. El ejemplo más recurrente, por la novedad que supuso el año pasado, es Órbita Laika, que volverá este domingo a TVE con una más que bienvenida segunda temporada, tras una primera con aceptable seguimiento y buenas críticas. Ganas de recuperar esos domingos-noche científicos.

Hay donde elegir
A veces hay negros nubarrones, como cuando las pseudociencias se cuelan por la ventana y le hacen flaco favor a la divulgación científica. Pero, por lo general, estamos rodeados de buenas noticias. Por poner otros ejemplo, está el reciente nacimiento de Principia, magazine científico que en noviembre tendrá segundo número, tras un primero salido en verano, y que surge gracias al empuje de sus creadores y a una campaña de crowdfunding que les ha permitido ver la luz. Más tiempo lleva dando alegrías la Agencia SINC, dirigida por la periodista Pampa García Molina. Su eslogan, la ciencia es noticia, habla por sí solo. Amén. También en el terreno público, en junio surgió Scientia, plataforma digital que recogerá la literatura científica producida por los profesionales del sector sanitaria. La biotecnología está y estará muy presente, claro. Eso sí, el Scientia original es Scientiablog, blog gestionado por José María López Nicolás, que algo sabe de biotecnología…

También es una buena noticia que el nuevo medio del que más se habla en los últimos meses, El Español, haya fichado a dos grandes periodistas divulgadores en ciencia y salud, Antonio Villarreal y Ainhoa Iriberri. Todo ello (y muchos más ejemplos que aquí no cito porque hablo de los que sigo y me vienen a la cabeza) viene a completar un panorama en el que, por poner otro ejemplo, destaca el hueco que se ha hecho desde hace años el portal Naukas, dedicado a la divulgación científica aliñada de humor y con altas dosis de escepticismo. Este pasado fin de semana se ha celebrado su congreso anual, en Bilbao, en el que la biotecnología se ha dado la mano con otras muchas disciplinas para construir otro éxito. Y van muchos. La televisión vasca ha tenido a bien encargarse del streaming. No dejes de echarle un ojo a las charlas, aunque sea en difereido.

100% biotech: Biotekis
Con la biotecnología por bandera, Asebio lanzó hace meses el portal Biotekis, más que recomendable. También me gusta el nacimiento y evolución de Materia, medio de periodismo científico que surgió de los rescoldos de Público y que firmó hace un año una integración como sección de Ciencia de El País. Y el de Next en Voz Populi, dirigido por Antonio Martínez Ron, que también parió Fogonazos, padre de la blogosfera científica por estos lares. Y el de Hipertextual, que mezcla cultura, ciencia, (bio)tecnología… (en el que, por cierto, escribe Ángela Bernardo: no dejes de seguirla). Y el de…

Vamos, que hay muchos ejemplos para ver medio lleno el vaso de la divulgación científica. Si la biotecnología en sí no es más protagonista, es porque, aunque a veces lo pasemos por alto, realmente sí lo es, al impregnar tantos y tantos ámbitos y colarse en los medios de divulgación sin necesidad de que su nombre aparezca directamente citado.

Por José A. Plaza
@Plaza_Bickle

Gema López Albendea
loalmax@hotmail.com