Biotecnología animal en nuestra mesa: salmón para cenar, transgénico, por supuesto!

Biotecnología animal en nuestra mesa: salmón para cenar, transgénico, por supuesto!

El 19 de noviembre de 2015 deberá inscribirse con letras doradas en la corta pero intensa historia de la biotecnología animal. Ese día la todopoderosa y muy influyente FDA (Food and Drug Administration) norteamericana acordó finalmente aprobar la comercialización para su consumo de AquAdvantage©, el salmón transgénico producido por la empresa AquaBounty Technologies. Quien no haya seguido este caso puede que se sorprenda, relativamente. Llevamos más de dos décadas consumiendo productos biotecnológicos similares, aunque todos vegetales, como por ejemplo las diversas plantas transgénicas que han llegado a nuestra cesta de la compra y a nuestra mesa (tomate, maíz, soja, azúcar…) pero nada ha sido menos previsible ni fácil que la aprobación de este salmón modificado genéticamente, con seguridad uno de los productos más investigados y revisados, en todos sus detalles y aspectos, y, por ello, uno de los desarrollos biotecnológicos para alimentación más seguros que podrán consumirse próximamente, en Estados Unidos de América, no en Europa, por el momento.

Salmón modificado genéticamente AquAdvantage, producido por la empresa AquaBounty y preparado con una de las recetas sugeridas por la empresa (Fotografía: AquaBounty Technologies, Inc.)

Salmón modificado genéticamente AquAdvantage, producido por la empresa AquaBounty y preparado con una de las recetas sugeridas por la empresa (Fotografía: AquaBounty Technologies, Inc.)

Tras numerosísimos tests e investigaciones realizadas, tras una larga lista de experimentos que la empresa ha tenido que realizar, en respuesta a los sucesivos requerimientos de la FDA, esta agencia ha concluido que no hay diferencias significativas entre el salmón AquAdvantage y el salmón atlántico natural de piscifactoría. No se pueden detectar diferencias significativas entre ambos salmones, ni de tamaño, ni organolépticas, ni nutricionales, más allá de la obvia diferencia genética de la presencia del transgén en el salmón AquAdvantage. Tras los estudios de campo realizados, tampoco se describen consecuencias significativas para el medio ambiente, ni se considera tóxico de ninguna manera el consumo para personas y animales de este producto biotecnológico animal. Es por ello que la FDA concluyó que se trata de un producto seguro para el consumo humano y para el medio ambiente, tan seguro como puede serlo cualquier otro salmón atlántico natural de piscifactoría. Tanto es así que la FDA no encuentra motivos que justifiquen el etiquetado diferencial del salmón AquAdvantage, que, según la legislación norteamericana, debe responder a diferencias materiales en relación al producto convencional de referencia (el salmón Atlántico de piscifactoría), que no se encuentran en este caso. Y, por lo tanto, deja en manos de la empresa AquaBounty el decidir si quiere etiquetar el salmón AquAdvantage, o no, voluntariamente, como producto transgénico, como animal modificado genéticamente. Algunas asociaciones de consumidores y cadenas de supermercados seguirán pidiendo el etiquetado diferencial del salmón AquAdvantage y en algunos casos anuncian que no lo venderán en sus tiendas. Por ello no es sorprendente que empiece a aparecer ya algún test para detectar presencia de carne de salmón transgénico AquAdvantage.

Lo fundamental de todo este larguísimo proceso es que la FDA, tras mantener esta solicitud en el limbo durante muchos años, haya aceptado aplicar finalmente criterios científicos. Y esto ocurre tras las múltiples demandas que la comunidad científica internacional había pedido, de forma constante, sin descanso, para contrarrestar las quejas y los bloqueos promovidos por diversas asociaciones ecologistas y en defensa del medio ambiente y de los productos denominados naturales, que demonizaron al salmón transgénico hasta la ridiculez sin argumentar sus opiniones con datos científicos, sin aportar observaciones demostrables, más allá de un conjunto de temores infundados, cuando no directamente equivocados. Estas organizaciones durante más de 20 años fueron extraordinariamente eficaces en el bloqueo del salmón transgénico, movilizando y manipulando a su favor la opinión pública. Por otra parte, contaban con el apoyo de las principales empresas productoras de salmón, como las existentes en Alaska y Oregon, temerosas de que el salmón AquAdvantage pudiera contaminar sus granjas acuáticas y restarles una parte del negocio al colocar en el mercado salmones en menor tiempo y, por ello, previsiblemente a un precio sensiblemente inferior. Grupos ecologistas siguen presionando a los gobiernos, como el canadiense (dado que es en Canadá donde la empresa AquaBounty produce los huevos de salmón AquAdvantage) para que bloquee la decisión adoptada por la FDA.

El salmón AquAdvantage no será comercializado en Europa, por el momento. Para consumirlo deberemos viajar a Estados Unidos. Es posible que se sirva salmón AquAdvantage durante la próxima reunión TARC (Transgenic Animal Research Conference), organizada por el Prof. James D. Murray (UC Davis) cada dos años, a principios de agosto, a orillas del lago Tahoe, en el norte de California . El próximo congreso de esta serie está ya anunciado para los días 13 a 17 de agosto de 2017, dentro de menos de 2 años, justo el tiempo que la empresa necesitará para poner sus primeros salmones AquAdvantage en el mercado.

En nuestro continente las presiones sociales y políticas de los grupos ecologistas y diversas organizaciones medioambientalistas relacionadas han logrado, eficazmente, conseguir que ninguno de estos avances y desarrollos biotecnológico animales haya sido aprobado para su comercialización y consumo en la Unión Europea, aunque todo ello sin fundamentos científicos reales. Se incluyen en este capítulo la prohibición de consumir carne de animales clonados, aunque no sean transgénicos, y, por supuesto, cualquier producto cárnico o lácteo o derivado alimenticio de animales modificados genéticamente. Triste y sorprendente, en mi opinión. Probablemente necesitemos en Europa otra generación, otros 26 años, para darnos cuenta de nuestro error. De nosotros, investigadores, biotecnólogos, divulgadores de la biotecnología animal, también depende que este tiempo pueda reducirse. Mientras tanto el resto del planeta seguirá progresando y en Europa seguiremos asistiendo como meros espectadores a estos avances en biotecnología animal desarrollados en otros continentes.

Lluís Montoliu
Investigador Científico del CSIC y del CIBERER-ISCIII
Centro Nacional de Biotecnología, Madrid
montoliu@cnb.csic.es

Nota: para más información sobre el salmón AquAdvantage puede leerse otro artículo en este mismo blog de la AcB, complementario a éste, sobre la ciencia que hay detrás de este desarrollo de biotecnología animal.

Lluis Montoliu
montoliu@cnb.csic.es

Lluís Montoliu es investigador científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Raras (CIBER-ER), del ISCIII, y profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid. En su laboratorio investiga en temas básicos (cómo se organizan los genes en el genoma para funcionar todos correctamente) y aplicados (modelos animales para el estudio de enfermedades raras humanas, como el albinismo). Ha trabajado con organismos modificados genéticamente desde 1986, realizando su tesis doctoral en biología molecular de plantas, en maíz, y posteriormente sus estudios se han centrado en el ratón, como modelo animal experimental, desde 1989. En 2006 contribuyó a fundar la International Society for Transgenic Technologies (ISTT) de la que fue su Presidente hasta 2014. Además de la investigación le interesa y apasiona la formación y la divulgación científica.