Biotecnología industrial, innovación responsable

Biotecnología industrial, innovación responsable

CosmoCaixa Barcelona ha acogido los días 14 y 15 de febrero “Industrial Biotechnology. Questions Today for Tomorrow’s Needs”, foro de debate organizado por Biocat y Obra Social “la Caixa” sobre el papel de la biotecnología industrial para sustituir procesos químicos por otros más eficientes y sostenibles.

En las sesiones se remarcó la responsabilidad social de la innovación. Y la biotecnología es innovación, que mejora la vida humana en aspectos como: salud, alimentación, medio ambiente, combustibles renovables, herramientas biológicas innovadoras (enzimas, microorganismos), nuevos materiales.

El encuentro ha revisado las oportunidades que brinda la biotecnología industrial en un contexto de innovación responsable para la producción de biocombustible y productos químicos, así como el uso de recursos renovables y la elaboración de biofármacos.

Hay dos ámbitos de actuación de la biotecnología industrial: La biotecnología blanca se encarga de la producción de productos químicos y de energía. La biotecnología roja se dirige al desarrollo de productos relacionados con la salud.

La investigación en biotecnología industrial permite desarrollar bioprocesos a gran escala para producir de forma eficiente, basándose en materias primas renovables y con menor impacto ambiental que los procesos químicos tradicionales.

La biotecnología industrial permite desarrollar procesos basados en el uso de materias primas renovables de origen vegetal en sustitución de otras basadas en el petróleo y sus derivados, para la obtención de biocombustibles y de productos químicos.

Además, la biotecnología industrial en el sector de la salud produce de forma eficiente y segura fármacos más eficaces para enfermedades como las cardiovasculares, las infecciosas, las autoinmunes y el cáncer.

La biotecnología es clave para el desarrollo y producción a gran escala de medicamentos para enfermedades graves, y por ejemplo son productos biofarmacéuticos las vacunas y los anticuerpos monoclonales usados para tratar el cáncer.

Sin ir más lejos, se destacó en las sesiones que el 45% de los nuevos medicamentos con opinión positiva en 2016 fueron biofármacos.

En las jornadas también se analizó la relación riesgo beneficio en los biomedicamentos y la sostenibilidad del sistema sanitario para el acceso al mercado, destacándose que debe mirarse el valor real en salud. Por tanto, mucho más la efectividad en el mundo real que no la eficacia teórica, que es la tenida en cuenta por las agencias regulatorias de aprobación.

Respecto a los medicamentos biológicos, se dijo que hay que tener en cuenta que el proceso de producción cambia el producto, y en el proceso la calidad es la clave.

FOTO: Uno de los elementos que se destacaron en las sesiones es que las grandes farmacéuticas apuestan por la biotecnología española. Según informó Cinco Días el 8 de agosto de 2016, siete pymes españolas de biomedicina han logrado 150 millones de los grandes laboratorios.

Juan Carlos Esteban
jcestebans@gmail.com