Crónica de #BioComunica17

Crónica de #BioComunica17

Hace algunas semanas celebramos en Barcelona #BioComunica17, el tercercongreso de comunicación científica de la biotecnología y disciplinas afines, organizado por la Asociación de Comunicadores de Biotecnología,‘Comunica Biotec’.

En concreto, entre los días 19 y 20 de septiembre, más de 60 científicos, periodistas y comunicadores nos reunimos para reflexionar sobre la comunicación de la biotecnología, cómo podemos hacer que esta llegue más y mejor a la sociedad, frente a qué retos nos encontramos y con qué estrategias contamos para superarlos.

#BioComunica17 estaba ‘enganchado’ al Campus Gutenberg, que tuvo lugar los días 18 y 19 de septiembre, también en Barcelona. En él, el presidente de Comunica Biotec, Roi Villar, impartió un taller participativo sobre el impacto de la comunicación en la percepción pública de la ciencia y la tecnología. Entre las conclusiones, la necesidad de involucrar al ciudadano en la investigación, y una que se repetiría a lo largo del congreso #BioComunica17:

Para comunicar la innovación eficazmente, es necesario innovar en la comunicación.

La previa del congreso #BioComunica17 continuó con otro taller impartido por el presi de Comunica Biotec, Roi Villar, sobre el uso de WordPress, y con la Asamblea General de la Asociación, en que socios y miembros de la junta repasamos el año y los retos inmediatos de Comunica Biotec.

Tras la Asamblea, algunos de los socios presentes, con la adición de algunos otros socios y amigos de Comunica Biotec, disfrutamos de una agradable cena en el centro de Barcelona.

Tras estos preliminares comenzó, al día siguiente, el grueso del congreso #BioComunica17. José Antonio Plaza, vicepresidente de Comunica Biotec, lo inauguró acompañado de Lucía Cecilia (de ASEBIO) y Anna Serra (delParc Científic de Barcelona). Entre los mensajes destacados, la importancia de la comunicación para las empresas biotecnológicas.

El debate de apertura tuvo por tema el conocimiento público de la biotecnología, y fue moderada por Gema Lloret (de Alive Communication), con el propio Plaza, Juan Pablo Ramírez (de Gaceta Médica), y Emilio de Benito (de El País). En ella, Gema introducía el concepto de#biotecmulticolor para hacer referencia a la tarea divulgativa de la biotecnología. Esta mesa dio varias reflexiones muy interesantes sobre cómo debemos comunicar la biotecnología:

Los periodistas nunca escriben para sus fuentes. Deben rear una historia que interese a los lectores, con una “coraza” para protegerse de las quejas de la fuente. Emilio de Benito

El periodista científico debe escribir con rigor, pero no con rigor mortis. Emilio de Benito parafraseando a José Luis Sampedro.

El periodista científico no está para formar ni para educar, sino para informar. José Antonio Plaza

El periodismo no es ciencia, aunque su facultad se llame de las Ciencias de la Información. Esa es la palabra “ciencia” más prostituida. Emilio de Benito

Tenemos que contarle TODO al lector, desde el quid de la información hasta por qué se la estamos contando de esa manera. (José Antonio Plaza)

De Benito introdujo un tema que causó gran debate entre mesa y público: ¿es Twitter un medio adecuado para comunicar la ciencia? Mientras que su impresión es que este es “un medio de periodistas para periodistas, ya que los profesionales no interesados por la comunicación tienden a no encontrarse en él (a diferencia de otros medios como Facebook o Instagram)”, varios miembros del público defendieron la utilidad de esta red social.

También hubo críticas al poco saber comunicar de la mayor parte de científicos, que no están preparados para ello:

… una reflexión final clara…

… y un reto de la moderadora de la mesa, Gema Lloret, a todos los biotecnólogos y comunicadores de la biotecnología:

A continuación, Cristóbal Aguilera, del IRTA, charló sobre nuevos hábitos en la comunicación científica. Incidió en los problemas de comunicación entre científicos y periodistas: los científicos no entienden qué le interesa a la sociedad, y están centrados en las complicaciones ‘internas’ de su labor, por lo que no llegan a difundir bien la ciencia que hacen.

Entre las reflexiones más destacadas de Aguilera:

No estamos en el entorno en el que nos hemos movido siempre. Estamos en unentorno líquido: el periodista no puede ser solo periodista, el científico no puede ser solo científico, el público no puede ser solo receptor de la información científica.

Podemos hablar de la “quinta revolución industrial”; pero lo cierto es que estamos en la primera “revolución del talento”. Si no nos adaptamos, nos borrarán.

La siguiente mesa debatió sobre innovación y creatividad fuera del laboratorio, moderada por Margarida Mas (de Galenia Comunicación).

En primer lugar, Eva Martínez, de Kinrel, expuso diferentes ejemplos de creatividad en la transferencia de tecnología biotec, como la tecnología deinmunobiogramas implantada para pacientes de riñón y (en desarrollo) de artritis reumatoide por la empresa BIOHOPE.

A continuación, el periodista Chema Carrasco “la lió parda”, como nos había avisado. Su intervención fue una denuncia a la falta de verdadera intención y capacidad, con su consecuente falta de eficacia, en las estrategias comunicativas de las empresas biotec. Armado de un bolso cuya ficha técnica (inevitablemente aburrida) comparaba con la comunicación biotec de hoy en día, nos dejó preocupantes reflexiones:

Nadie conoce a las empresas de biotecnología, no salen en listas de innovación. Y esto es así porque no comunican bien. Los científicos están incapacitados genéticamente para comunicar sus productos a las masas, porque no hablan el lenguaje que les atrae.

El problema es que la comunicación de la biotecnología no es innovadora, no hay ganas de hacer comunicación disruptiva, sino un espíritu “del siglo XIX”: los investigadores o los empresarios biotec son felices “saliendo en medios con 100 lectores” y no se atreven a hacer cosas para salir en medios más importantes.

Las webs de las empresas de biotecnología son lo peor, están hechas para ellos mismos, no pretenden enamorar o seducir.

Lógicamente, la respuesta del público, en defensa de la labor comunicativa de las biotecs, no se hizo esperar:

Por último en esta mesa redonda, Lucía Cecilia, de ASEBIO, presentó y defendió la labor de esta entidad en la difusión de la biotecnología en España, desde pequeños eventos de divulgación a colectivos particulares hasta la organización de BioSpain, la mayor feria española, y una de las mayores de Europa, en biotecnología.

A continuación llegó el turno de Jorge Barrero, que usó un formato novedoso para darnos su charla, al que el presidente de Comunica Biotec, Roi Villar, se refierió como biopic: a partir de su propia historia personal (desde la carrera de ciencias hasta la dirección de COTEC, pasando por el doctorado, el máster en Ciencia, Tecnología y Sociedad, y su papel en ASEBIO). Según Barrero, en contra de otros ponentes, si la biotec española tiene un déficit, no es el de la comunicación. Más tarde apuntaba Roi Villar que “en España hay muchos científicos, pero hay un déficit de personas de la cadena de valor de apoyo a los científicos”.

En su biopic, Barrero nos trajo dos conceptos sumamente interesantes, la ventana de Overton y la llave de la innovación:

  • La ventana de Overton defiende que “el conjunto de ideas sobre las “que se puede debatir” en la sociedad en un momento determinado es limitado. El que propone una idea que queda fuera de este marco, queda totalmente rechazado”. Para Barrero, la función de la comunicación científica es trasladar las innovaciones científicas y tecnológicas a esta ventana, “haciendo concebible lo que hasta ahora era impensable”.
  • La llave de la innovación, que Barrero nos presentó como llave COTEC, entidad que dirige y desarrolló originalmente el concepto. Consiste en la integración de todos los actores de la cadena de valor de la innovación para conseguir que esta sea efectiva, en una metodología con la que conseguir cambios y acompañarlos. Como las partes de una llave, estos actores se agrupan en 3 grupos fundamentales: los expertos, que saben qué es necesario hacer (como el paletón de la llave, la parte que contiene los dientes); los influenciadores, que transmiten esta necesidad al resto de la sociedad (como el ojo de la llave, dicen qué hay que hacer); y losfacilitadores, que saben cómo hacerlo (como el palo o ‘tija’ de la llave).

Barrero también nos dejó con un pensamiento final para reflexionar…

Vivimos en un mundo sobreinformado y sobreemocionado. Los datos son más como la energía solar (nos inunda, nos deslumbra…) que como un pozo de petróleo.

… y una llamada a la acción:

Si la gente está en Ana Rosa o en el Calderón, los comunicadores de la innovación tenemos que ir a Ana Rosa o al Calderón.

A Barrero le siguió una nueva mesa redonda moderada por Jaime del Barrio(de EY), con el cometido de responder a la pregunta ¿Qué sabemos de la medicina de precisión? En primer lugar, Chelo Martín de Dios, de la Fundación Instituto Roche, repasó la evolución de los términos medicina personalizada y medicina de precisión, abogando por el sintético medicina personalizada de precisión, y repasó la evolución de esta, desde los criterios histológicos del pasado (p. ej. la localización de un tumor) a los puramente moleculares del futuro, pasando por la situación intermedia actual.

Simón Perera, de Anaxomics, presentó la historia de los términos medicina personalizada (original) y medicina de precisión (actualmente preferido por la comunidad científica), y reflexionó, especialmente a través de unas encuestas, sobre el conocimiento que la sociedad tiene de este tipo de medicina y su aplicación. Destacó el papel necesario de periodistas y comunicadores para transmitir a la sociedad en qué consiste la medicina de precisión y cómo se aplica ya, no solo en investigación, sino en la práctica clínica habitual.

Por último, José Ferrer, de Ascires (grupo al que pertenece Sistemas Genómicos), presentó diferentes casos prácticos de medicina personalizada que van más allá de los marcadores moleculares, como estudios de imagen para trazar las vías circulatorias de un paciente en concreto (p.ej. previo a una operación) o el uso de impresión 3D para replicar tumores de los pacientes y así estudiar mejor su extirpación.

Entre el público, Roi Villar planteó la posibilidad de que aparezcan movimientos “anti-precisionistas”, en la línea de los actuales “anti-vacunas”, y convinimos que para evitarlos es necesario mejorar la comunicación social del tema. La mesa redonda concluyó que es necesario un plan estatal de medicina personalizada, así como que periodistas y comunicadores mejoremos en cómo y cuánto la comunicamos a la sociedad.

A una agradable comida con contacteo (networking) en la terraza del Edificio Balmes de la UPF, en que se celebrara el congreso, obra (1926) del importante arquitecto barcelonés Enric Sagnier, le siguió la conferencia deAlbert Concepción (de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE)), en que reflexionó sobre los problemas con que se ha encontrado la comunicación científica en España, llegando a cuatro puntos principales:

  1. en algunos casos, la ciencia ha ofrecido expectativas excesivas para descubrimientos más prosaicos (como haber descubierto el secreto de la vida para el desciframiento del código genética)
  2. hemos infravalorado el poder de los argumentos emocionales, centrándonos demasiado en los argumentos puramente racionales y científicos
  3. hemos dado demasiadas cosas por sabidas,
  4. no hemos hablado con los mismos códigos que la sociedad general.

Tras un nuevo debate con todo el público sobre la “responsabilidad” de los periodistas (¿deben formar o informar a la sociedad?), Gema López Albendea (periodista freelance y miembro de la Junta de Comunica Biotec) moderó una mesa redonda sobre la traslación del contenido científico a la sociedad. Silvia Labé explicó el trabajo que hace Biocat (donde es dircom), la biorregión catalana, para retener el talento y transmitirlo a la sociedad, “poniendo en valor el potencial económico y tecnológico del Sector ante la sociedad”, en palabras de Jaime del Barrio. A continuación Anna Serra, delParc Científic de Barcelona, ha relatado sus actividades de divulgación científica, especialmente con niños.

Por último, Adela Farré explicó la acción del recientemente creado BIST(Barcelona Institue of Science and Technology) para aumentar la presencia social de la ciencia, con 4 “niveles” de público que es interesante considerar: compañeros investigadores, jóvenes investigadores, estudiantes y profesores y público general. También reflexionó sobre la manera en que los medios de publicación científica especializada condicionan los temas científicos de los que se habla, ya que los medios de comunicación generalista suelen centrarse exclusivamente en ellos; y en el valor que la sociedad española le otorga a la ciencia (ya que solo el 16 % de las personas dice estar interesada en ella según FECYT).

La ciencia ha perdido la guerra contra las ONGs (por ejemplo en los transgénicos). Hay que aprovechar más el factor emocional de la ciencia. (Adela Farré)

En relación a esto último, en el debate de esta mesa, Gema, Anna y Adela reflexionaron sobre qué biotecnología se llega a comunicar. Dado que a la sociedad llega especialmente la biotecnología roja (salud) o la verde (agricultura), ¿qué podemos hacer para comunicar mejor la biotecnología blanca (industrial) y otras biotecs?

Para la gran sociedad, la serie CSI ha puesto encima de la mesa la genética quizá de manera más profunda que muchos programas de educación científica. Adela Farré.

También continuó el debate sobre la financiación de la ciencia y su relación con la llegada de esta a la sociedad. ¿Debemos adoptar el modelo americano de colaboración público-privada, por ejemplo con universidades cuyos nombres estén patrocinados por empresas, como pasó con la estación de metro madrileña Vodafone Sol? La mesa y el público ejemplificaron con casos en que esto ya ha pasado en nuestra región, como la Cátedra Danone de la Universidad de Barcelona, los grupos de investigación mixtos empresa-universidad, etc. Albendea emplazó este debate a un posible futuro#CaféBiotec.

Siguió la última mesa del congreso, moderada por Juan Pablo Torrents Faura, periodista especialista en medios de comunicación y redes sociales. La mesa se centró en la comunicación de los proyectos científicos y de investigación: ¿están los medios de comunicación interesados en los proyectos de investigación y la ciencia que los científicos queremos comunicar? Francisco García, del hospital Vall d’Hebron, señaló algunos “errores” en la comunicación, como los titulares exagerados debidos al problema de la inmediatez y la búsqueda del clic, y señaló el “tira y afloja” constante entre los científicos y los equipos de comunicación, como ya se había señalado antes.

Cristóbal Aguilera (IRTA), que también intervino en esta mesa, diferenció entre dos tipos de periodismo, “el de corta-y-pega” y “el que valoriza la información”, remarcando la importancia de las redes sociales no como fin de la comunicación, sino como medio y herramienta de cohesión dentro del grupo (instituto de investigación, etc.)

Por último, Ana Belén Martínez, del sincrotrón ALBA, comparó la comunicación de diferentes tipos de entidades (más o menos conocidas por el público) y coincidió con García en la importancia de que los científicos tomen parte en el proceso de difusión de sus propios descubrimientos, al menos acordando la nota de prensa con los departamentos de comunicación.

El broche de oro al congreso lo puso Judit Morlà, finalista de Famelab 2017, que fue capaz de hacernos reír hablándonos de la detección de mutaciones del ADN mediante la agregación de nanopartículas.

Para cerrar el congreso, el presidente de Comunica Biotec, Roi Villar, destacó en su speech el contraste de opiniones, y que el congreso había llegado a sertrending topic con #BioComunica17. Remarcó la importancia de la formación y el compromiso común para que todo el público cuente con la cultura científica básica enbiotecnología, y recordó un leitmotiv durante todo el congreso: “Para seguir comunicando la innovación tenemos que innovar”.

Por último, nos dejó con una llamada a la acción:

“O hacemos que la biotec suba en la cadena de valor de la sociedad, o no llegará al sector político.”

 

Autor: Simón Perera. Socio de ComunicaBiotec.

Simón Perera
simonperera@gmail.com