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Resumen del #cafébiotec Iniciativas para impulsar la vocación científica

Resumen del #cafébiotec Iniciativas para impulsar la vocación científica

El pasado martes ComunicaBiotec celebró un nuevo #cafébiotec, en esta ocasión en torno a la generación de vocación científica en niños y adolescentes. La Fundación Dro nos cedió amablemente su sede de Madrid (gracias, Carlos y compañía) y como ponentes nos acompañaron Cristina Balbás, presidenta de Escuelab; Belén Royo, directora de actividades de Science4You España, y Julia García, coordinadora de comunicación y divulgación en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB). Como moderadora, Gema López, periodista y tesorera en la junta directiva de ComunicaBiotec.

 

 

Una veintena de asistentes como público permitieron que, tras las intervenciones de los ponentes, surgiera un debate abierto y distendido. Investigadores como Lluis Montoliu, del CNB, y Enrique de la Rosa, del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB); responsables de comunicación como Lucía Cecilia, de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), y biotecnólogos como Enrique Granda y Pablo Revilla, de la Federación Española de Biotecnólogos (Febiotec), entre otros muchos asistentes, aportaron a la discusión su granito de arena. La hora y media que duró el cafébiotec se hizo corta.

Algunas conclusiones

Las ponencias y el posterior intercambio de ideas entre todos los asistentes dieron pie a varias conclusiones. Acercar la biotecnología (o cualquier otro tipo de ciencia) a los niños alimenta su curiosidad, sus ganas de preguntar y obtener respuestas; les inculca una cultura del esfuerzo, el error y la búsqueda de nuevas soluciones que no siempre está presente en la educación; fomenta en ellos el pensamiento crítico; les divierte y sorprende… No se trata de hacer de cada niño un científico o un amante de la ciencia, sino de poner a su alcance un conocimiento útil que, además, puede abrirles muchas puertas.

Cristina Balbás, de Escuelab, explicó cómo buscan el acceso a una educación científica práctica e interactiva a través de actividades dirigidas a público infantil como talleres, cumpleaños científicos, campamentos… Su experiencia deja claro que despertar vocaciones es posible: “La ciencia engancha. Si un niño se relaciona con la ciencia de pequeño, puede verse como científico de mayor”. Uno de los más aprendizajes más valiosos, a su juicio, es el conocimiento del fracaso como parte del método científico: “La ciencia conlleva frustración, no conseguir todo a la primera. Es bueno que los chavales lo entiendan”.

Belén Royo dirige el departamento de actividades de Science4you, empresa que diseña juguetes científicos y que también organiza actividades infantiles vinculadas con la ciencia. Asume que los niños, especialmente los más pequeños, deben relacionarse con la ciencia sin obligación de comprenderla plenamente: “Si organizas un cumpleaños científico para niños de 5-6 años, no se les puede explicar un protocolo de experimentos demasiado extenso ni complejo. Se aburrirían, cuando lo que hay que conseguir es que participen”. Si la ciencia llama su atención, aun sin entenderla, “se les queda la espinita de querer hacer más y saber más”.

Julia García, del CNB, se mostró de acuerdo: “No es tanto que los chavales entiendan la ciencia como que se fascinen por ella. Si no la tienen en su entorno, la profesión del científico está borrosa en su mente”. El CNB organiza visitas de colegios e instituto a sus instalaciones “para que sepan qué es la biotecnología y puedan hablar con los investigadores del centro”, con actividades como, por poner un ejemplo, talleres en los que se explica la biotecnología con fragmentos de películas famosas y participación de los investigadores.

#cafébiotec sobre vocación científica

Para llegar a los niños se necesita colaboración de personas e instituciones. Según García, “es esencial la implicación de profesores y colegios: si no la tenemos, nuestra actividad se queda coja”. Suele coincidir que los grupos más implicados son los que tienen profesores más implicados: “Hay profesores más emocionados que los propios chavales, pero también otros que están sólo porque les ha tocado estar”.

Pensamiento crítico

El investigador del CIB Enrique de la Rosa resumió así el sentir general sobre la relevancia de acercar la ciencia a los niños: “Puede desarrollarles un embrión de pensamiento crítico que siempre es útil, no sólo en ciencia”. Lluis Montoliu, del CNB, añadió: «A los chavales hay que entrarles por los ojos. Hay que sembrarles ciencia. Siempre puede haber un chaval en un grupo que desarrollará vocación».

El debate se abrió a la necesidad de generar vocaciones e interés por la ciencia no sólo en los más pequeños, sino en el resto de la sociedad. Al respecto, ponentes y público estuvieron de acuerdo en la necesidad de acercar la ciencia allí donde menos presencia tiene: pequeños núcleos urbanos, pueblos, colectivos desvaforecidos…

Terminado el #cafébiotec, un último café sirvió para hacer un poco de networking y seguir comentando las ideas sugeridas, con una meta común compartida por todos los asistentes: unir esfuerzos para acercar la ciencia a los chavales.

Para terminar, un par de recomendaciones muy ligadas a nuestro #cafébiotec, ya que el debate sobre vocación científica está siendo muy protagonista en este inicio de 2018. La Fundación Lilly ha organizado un #CitasCiencia que también trató esta cuestión con la presencia de científicos divulgadores como José Ramón Alonso y Pere Estupinyá y de la youtuber Inés Laura Dawson. Además, la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (Fecyt) tratará este mismo tema, desde la perspectiva femenina, en un acto con la Secretaría de Estado de I+D+I y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) este viernes 9 de febrero. Todo suma.

jose a plaza
japlazajaplaza@gmail.com