¿Ciencia? ¿Tecnología? ¿Innovación? Comunicación

El Centro Nacional de Biotecnología (CNB) acogió hace unos días una jornada temática sobre transferencia tecnológica, emprendimiento y fomento de la innovación, enmarcada en la V edición del Global Entrepreneurship and Innovation (Global I+T). Mucho se habló sobre los retos que tienen por delante los investigadores, los gestores, los reguladores, los evaluadores, los políticos… Conclusiones hubo muchas, entre ellas una que interesa especialmente a los objetivos de la AcB: debe mejorar la comunicación en el sector para que éste progrese mejor.

Y es que, como explicó Juan Gómez, uno de los ponentes, buena parte de las barreras que dificultan el paso del laboratorio al mercado, de la investigación a la sociedad, del primer escalón al último, pasando por los de en medio, son los problemas de comunicación entre los diferentes agentes del sector biotecnológico. Juan, que es periodista de formación, sabe bien de lo que habla. Ahora es responsable de comunicación en la Fundación Cotec para la Innovación, pero antes hizo, entre otras cosas, labores similares en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), estuvo en el gabinete de comunicación  del extinto Ministerio de Ciencia e Innovación, trabajó diez años en medios de comunicación y estuvo dos años en un laboratorio farmacéutico . Su conclusión la compartimos desde la AcB: aún se hablan diferentes idiomas. Investigadores, oficinas de transferencia de conocimiento, reguladores, empresarios, inversores, gestores, etc., no se entienden todo lo bien que deberían.

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Ana Sanz, responsable de Transferencia del CNB; Juan Gómez, dircom de Cotec; Javier Extabe, de la Oficina de Transferencia del CSIC, y Daniel López, investigador del CNB, en la charla que ofrecieron en el Global I+T.

¿Por qué no se entienden los diferentes agentes? Una respuesta sencilla podría ser porque persiguen objetivos distintos. Cierto, pero sería quedarse en la corteza. Aun buscando metas diferentes, podría (y debería) darse el entendimiento.  En ocasiones no se hablan. Y, cuando lo hacen, no siempre es con éxito. Si el científico supiera dirigirse al empresario (o tuviera un intermediario adecuado para que lo hiciera por él), si la oficina de transferencia tecnológica hablara y actuara poniéndose en la piel del emprendedor, si el político se hiciera entender, si la sociedad comprendiera las motivaciones de uno y otro…Quizá el camino sería más sencillo.

Comunicar no es hablar con el de enfrente. Es llegar a él. Hacerse entender. Lograr que el mensaje cale, y esperar un proceso bidireccional. No es sencillo. A modo de ejemplo, valgan los datos que expuso en la jornada Jaime del Barrio, consultor de salud en Ernst & Young (y socio fundador de la AcB): sólo el 2 por ciento de proyectos presentados en busca de financiación para desarrollarse consiguen los fondos. ¿Por qué? Proyectos presentados a un inversor equivocado, mal explicados, planes de negocio poco trabajados, equipos directivos que no empatizan ni transmiten confianza, destinatario mal elegido… No sólo importa el fondo, también las formas. Si la idea no es buena, se queda por el camino. Pero, aun siendo buena, si no se comunica correctamente, tampoco llegará a buen puerto. Como dijo Jaime, “no hay malas ideas, sino proyectos mal realizados y explicados”.

La teoría está clara, pero la práctica no tanto. ¿Cómo solucionar estas barreras de comunicación que dificultan el avance de la innovación biotecnológica? Lo primero: hablando se entiende la gente. Los diferentes agentes deben compartir tiempo y espacio. Cada actor (centros de investigación, fondos de capital riesgo, agencias reguladoras, gobiernos nacionales y autonómicos, empresarios…) debe tener profesionales encargados de entenderse con los demás en cualquier situación y en todo momento. Estos profesionales deben tener relación y ser proactivos, no sólo esperar a que surja una necesidad. Deben ser la punta del iceberg de todo el trabajo técnico de cada agente, para que éste se conozca, se explique y llegue a todo aquel que participe del proceso de innovación. Todos deben conocer las reglas del juego, el campo en el que se compite y a los jugadores de cada equipo. Perfiles como el de Juan Gómez, que ha tocado casi todos los palos de la comunicación, o el de Jaime del Barrio, que ha visto de cerca casi todas las fases de la I+D+i, deben velar por una buena comunicación en biotecnología. Seguimos en ello.

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Cuidemos la ciencia. Entre otras mil maneras, comunicándola mejor.

Reactivamos y relanzamos la web de la AcB

nueva web de la acb
nueva web de la acb

Tras unos días de tener la web en revisión, necesaria, hemos reactivado y relanzamos el sitio web de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB).

Invitamos a todos nuestros amigos, colaboradores y simpatizantes de la AcB a visitar nuestra nueva web y a descubrir los múltiples artículos existentes sobre distintos temas actuales de biotecnología, los numerosos desayunos de trabajo (CaféBiotec) y reuniones informales vespertinas (BeerTechnology) celebradas y, por supuesto, también os invitamos a revisar los temas discutidos en nuestros dos congresos anuales (BioComunica) celebrados hasta el momento: BioComunica15 y BioComunica16.

Nos encantará saber vuestra opinión y recibir vuestros comentarios. Muchas gracias por vuestro interés en la AcB. Esperamos vuestros mensajes y que os unáis a nosotros.

Segundo congreso de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología – BioComunica16 – en Valencia

Participantes en el segundo congreso de la AcB - BioComunica16
Participantes en el segundo congreso de la AcB – BioComunica16

Esta edición se ha centrado en temas de actualidad del sector de la biotecnología: la investigación animal, la comunicación agrobiotecnología, la importancia de la divulgación, la protección de datos genéticos, el impacto de las herramientas CRISPR, los transgénicos y la medicina forense.

Aquí tienes un reportaje fotográfico del BioComunica16 realizado por Gema López Albendea.

La Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB) celebró el 17 de octubre su congreso anual, BioComunica16, en el Instituto Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero de Valencia.

Mesa inaugural. De izquierda a derecha: Juan Pablo Ramírez, José Ramón Bertoméu y Manuel Pérez Alonso.
Mesa inaugural. De izquierda a derecha: Juan Pablo Ramírez, José Ramón Bertoméu y Manuel Pérez Alonso.

El evento, que ha tratado la comunicación en los principales temas de actualidad del sector de la biotecnología: la investigación animal, la comunicación agrobiotecnología, la importancia de la divulgación y la protección de datos genéticos, entre otros, ha sido inaugurado por José Ramón Bertoméu, director del Instituto; Manuel Pérez Alonso, presidente de la Biorregión de la Comunidad valenciana (BioVal) y Juan Pablo Ramírez, presidente saliente de la AcB.

Mesa de experimentación animal. De izquierda a derecha: Manuel Vicente, Eva Martín Becerra y Emma Martínez.
Mesa de experimentación animal. De izquierda a derecha: Manuel Vicente, Eva Martín Becerra y Emma Martínez.

Comunicación de la investigación animal: de omitir a visualizar
La investigación con animales es una de las cuestiones que más polémica ha generado en los últimos meses. La responsable de comunicación de la Asociación Europea para la Investigación Animal (EARA), Emma Martínez, y Manuel Vicente, conductor del programa Efervesciencia de Radio Galega, participaron en la mesa ‘Comunicación de la investigación animal: de omitir a visualizar’, moderada por Eva Martín Becerra, socia de la AcB. En el actual contexto, Vicente subrayó que “muchos investigadores preferían antaño omitir el uso de experimentación animal en sus laboratorios en una entrevista”. Sánchez destacó el aumento de la transparencia en experimentación animal en los últimos años, con la iniciativa lanzada recientemente en nuestro país desde la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) y explicó cómo se aplica en Europa el principio de las 3R: reemplazo, reducción y refinamiento.

Mesa de agrobiotecnología. De izquierda a derecha: Amparo Girós, Lucia Cecilia, Juan Carlos Esteban y Daniel Bellón.
Mesa de agrobiotecnología. De izquierda a derecha: Amparo Girós, Lucia Cecilia, Juan Carlos Esteban y Daniel Bellón.

Comunicación en agrobiotecnología
Durante la sesión ‘Comunicación en agrobiotecnología’, moderada por Juan Carlos Esteban, socio de la AcB, Lucia Cecilia, directora de Comunicación de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO), puso de manifiesto que en los últimos años se han incrementado de manera exponencial las noticias sobre transgénicos, probióticos y elementos funcionales. Admitió que “no siempre todas las noticias son buenas”, aunque concluyó, que “cuanto más se hable mejor”. Daniel Bellón, responsable de Fitopatología en Bayer Vegetable Seeds, lamentó que aunque “los avances en mejora genética han sido enormes en las dos últimas décadas, aparecen poco en los medios”. Amparo Girós, responsable del Área Agro en Sistemas Genómicos, subrayó durante su intervención la importancia de la comunicación en este campo.

José Manuel López Nicolás (izquierda) junto a José Antonio Plaza.
José Manuel López Nicolás (izquierda) junto a José Antonio Plaza.

Tribulaciones de un científico en la blogosfera
La charla ‘Tribulaciones de un científico en la blogosfera’, moderada por José Antonio Plaza, socio de la AcB, trató sobre la necesidad de la divulgación. José Manuel López Nicolás, profesor de la Universidad de Murcia y autor del blog Scientia, destacó que una buena divulgación puede beneficiar al investigador y a su grupo de trabajo. “No hay que acercar la ciencia a la sociedad sino explicarle que está rodeada de ciencia”, subrayó. López Nicolás insistió en la necesidad de que el mensaje llegue, debido a la utilización de fondos públicos para la I+D+i.

Mesa de protección de datos genómicos. De izquierda a derecha: Adriana Terrádez, Martín Hernández-Palacios y Ana Marzo.
Mesa de protección de datos genómicos. De izquierda a derecha: Adriana Terrádez, Martín Hernández-Palacios y Ana Marzo.

Protección de datos genómicos
La mesa redonda ‘Protección de datos genómicos’, moderada por Martín Hernández-Palacios, se detuvo en la actual legislación que no distingue en la actualidad entre datos sanitarios y genómicos. La situación ha cambiado con el nuevo Reglamento Europeo que entra en vigor en 2018 y que ya diferencia entre “datos genéticos, datos biomédicos y datos de salud”, señaló Ana Marzo, abogada y socia de Equipo Marzo, Whitman Law & Tech, que insistió en que las empresas e instituciones deben actualizarse y comenzar a aplicar la nueva norma. Adriana Terrádez, directora de BioSequence, señaló la importancia de adaptarse a las necesidades de cada paciente con rigor y afirmó que en su empresa ya han comenzado a adaptar sus formularios a la nueva normativa de protección de datos.

Mesa de CRISPR. De izquierda a derecha: Ángela Bernardo, Francis Mojica y Lluís Montoliu.
Mesa de CRISPR. De izquierda a derecha: Ángela Bernardo, Francis Mojica y Lluís Montoliu.

Presente y futuro de la edición genómica: CRISPR
La sesión ‘Presente y futuro de la edición genómica: CRISPR’ trató sobre el descubrimiento científico más importante en los últimos años. Francis Mojica, profesor de la Universidad de Alicante y reciente candidato a Premio Nobel por el descubrimiento de las CRISPR, destacó el papel de la ciencia básica. “Si no la cuidamos no vamos a tener resultados”. Por su parte, Lluis Montoliu, moderador de la mesa, investigador del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), del CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER) y socio de la AcB, subrayó que el único límite de las herramientas CRISPR es la imaginación”. Ángela Bernardo, redactora de Hipertextual, doctoranda en derecho de la Universidad del País Vasco y socia de la AcB, insistió en que a pesar del gran avance que suponen estas nuevas herramientas los periodistas no deben hacer uso de titulares que generen “falsas expectativas” y lamentó la falta de interés por la ciencia: “El 35,9 por ciento de la sociedad no le interesa la ciencia porque no la entiende”.

José Miguel Mulet en BioComunica16.
José Miguel Mulet en BioComunica16.

Biotecnología, comunicación y equidistancia
José Miguel Mulet, profesor de la Universidad Politécnica de Valencia y divulgador científico, trató sobre la actualidad de los transgénicos durante la charla ‘Biotecnología, comunicación y equidistancia’ que presentó José Antonio Plaza. Mulet lamentó que en las informaciones aparecidas en los medios de comunicación se ponga en un mismo nivel a científicos que a miembros de organizaciones cuyas opiniones carecen de base científica. Pese a sus afirmaciones, realizó autocrítica. Durante su intervención lanzó estas tres preguntas: ¿Nos ponemos al teléfono cuando nos llaman? ¿Contamos lo que hacemos? ¿Divulgamos?

Ángel Carracedo en BioComunica16.
Ángel Carracedo en BioComunica16.

ADN forense
La conferencia ‘ADN forense’ fue impartida por Ángel Carracedo, catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Santiago de Compostela y director de la Fundación Pública galega de Medicina Xenómica, y fue presentada por Lluis Montoliu. Carracedo subrayó que se trata de “un campo difícil en comunicación” debido al “conflicto entre la divulgación de los avances científicos y los casos mediáticos”. Durante su ponencia, destacó las diferencias entre la opinión de un experto y la evidencia científica.

Roi Villar, nuevo presidente de la AcB, clausura BioComunica16.
Roi Villar, nuevo presidente de la AcB, clausura BioComunica16.

La clausura del congreso BioComunica16 corrió a cargo del nuevo presidente de la AcB, Roi Villar, biotecnólogo y emprendedor, que realizó un repaso de las principales conclusiones del congreso, agradeció la bienvenida recibida en Valencia y la participación activa de todos los asistentes.

Fotografías: Gema López Albendea

#Beertechnology en Barcelona: Salud y Bienestar Animal

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De izquierda a derecha: Olga Francino, Juan Carlos Esteban, Marga Arboix, David Gallardo, Isabel López.

El 6 de octubre la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB – @ACBiotecnologia) junto con Iniciativabiotec (@iniciativabio) han organizado en la Universidad Autónoma de Barcelona un #Beertechnology sobre Salud y Bienestar Animal, que ha sido posible gracias a la colaboración y participación del Servicio Veterinario de Genética Molecular, Bayer Animal Health, Vetgenomics y la Universidad Autónoma de Barcelona.

El enfoque del debate ha sido el de reflexionar sobre los proyectos que cada ponente estaba llevando a cabo en la investigación del bienestar animal, su importancia y su relación con la salud humana, elemento fundamental desde el punto de vista ético, de investigación y, por supuesto, de conocimiento por la sociedad.

Asimismo, se reflexionó sobre la importancia de la comunicación en la manera de hacer llegar a la sociedad la correcta percepción de estas actividades, pues con frecuencia socialmente no se es consciente de la importancia que tiene para la vida humana, la salud y su mejora.

Se trataba de debatir: ¿Qué estamos haciendo en la investigación en esos campos? ¿Cómo contribuimos a su estudio y mejora? ¿Cómo hacemos llegar la comprensión de estos temas y sus ventajas externamente?

Han participado el Dr. David Gallardo, socio fundador en Iniciativabiotec y Responsable de Proyectos, Marketing y Plataformas tecnológicas del Servicio Veterinario de Genética Molecular (SVGM); la Dra. Olga Francino, Responsable de Gestión de Proyectos e Innovación del SVGM y socia fundadora de Vetgenomics; Isabel López, integrante de la AcB, responsable de comunicación externa e interna, Social Media Manager de Bayer y comunicadora en Animal Health. Moderó la sesión y canalizó el debate Juan Carlos Esteban, comunicador y delegado en Cataluña de la AcB.

Tuvo la amabilidad de presentar la sesión y encauzarla la Dra. Marga Arboix, catedrática de Farmacología, profesora de la facultad de veterinaria y rectora de la UAB.

Se destacó especialmente la importancia de la salud animal, su aplicación a la salud humana y a la investigación de progresos en su mejora. El estudio de enfermedades emergentes, en vacunas, los avances en los diagnósticos, los controles, y el papel que la biotecnología juega.

Hay que tener en cuenta que la mejora genética en los animales desempeña un papel significativo en la investigación de la salud humana. Mejorar la salud de los animales permite modelos de investigación que son aplicables a los seres humanos.

Cuando el debate se centró en aspectos como la transparencia, se resaltó la iniciativa que recientemente se ha llevado cabo en experimentación animal, a la que se han sumado 90 instituciones incluidos centros de investigación, universidades, parques científicos, empresas del sector, asociaciones de pacientes, hospitales y sociedades científicas, acerca del acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentación científica en España, promovido por la Confederación de Sociedades Científicas de España, con la colaboración de la Asociación Europea de Animales de Experimentación.

Respecto a la comunicación, todos estuvieron de acuerdo en que ha de cambiar, reforzando la percepción de su importancia y acrecentando la transparencia, la difusión y procurando incrementar el criterio para determinar qué informaciones pueden ser válidas y cuáles no, en un mundo que nos bombardea continuamente con mensajes permanentemente, muchas veces de credibilidad cuestionable, y en un mundo en que la biotecnología -y en general la ciencia- avanzan más rápido que la legislación.

Comunicación en agrobiotecnología

La agrobiotecnología, como su nombre indica, es la biotecnología usada en agricultura, alimentación y actividades forestales. Es una tecnología de vanguardia aplicada al agro, para influir en la producción insertando material vegetal resistente a las enfermedades y generando un aumento significativo en la producción.

En unos tiempos de crecimiento exponencial de la población y por tanto de las necesidades alimenticias, es una actividad esencial y la importancia de su percepción social hace que analizar y debatir sobre su comunicación tenga gran interés.

Para ello, nuestro II Congreso, este año en Valencia, incluye en su programa una mesa redonda de comunicación en agrobiotecnología, de las 11 a las 11.45, moderada por el socio de la AcB y delegado de la asociación en Cataluña Juan Carlos Esteban.

Participa en la mesa Daniel bellón, es Daniel Bellón, biólogo, con estudios de postgrado por la Universidad de Granada y Master en producción vegetal por la Universidad de Almería.

Especialista en gestión de enfermedades emergentes en el sector hortícola, se ocupa en la búsqueda de resistencias genéticas y diagnóstico de enfermedades hortícolas Trabaja en Bayer desde 2008, y actualmente es responsable del equipo de Fitopatologia en Bayer Vegetable Seeds Spain y es coordinador de proyectos a nivel global en melón.

También está en la mesa Amparo Girós, responsable de agrogenómica y microbiología molecular en Sistemas Genómicos.

Doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Biología Molecular y Genética. Experta en técnicas de Biología Molecular aplicadas a la alimentación en el sector de la biotecnología. Cuenta con publicaciones en revistas prestigiosas y una amplia experiencia avalada por la participación en diferentes proyectos de investigación aplicados a la seguridad alimentaria y en el campo de la nutrigenómica.

Igualmente participa Lucía Cecilia, Directora de Comunicación de Asebio. Lucía es periodista, fue redactora de La Gaceta de Los Negocios durante 12 años, y desde el 2009 se ocupa de la comunicación de la biotecnología en la Asociación Española de Bioempresas.

Transparencia también en experimentación animal

Ratones modificados genéticamente, modelos animales utilizados en proyectos científicos de Biomedicina. Fotografía: Lluís Montoliu (CNB-CSIC, Madrid)
Ratones modificados genéticamente, modelos animales utilizados en proyectos científicos de Biomedicina. Fotografía: Lluís Montoliu (CNB-CSIC, Madrid)

Hace unas pocas semanas comentaba en este mismo blog el poder de comunicación de los proyectos de ciencia abierta. Hoy martes, 20 de septiembre, al mediodía, se presenta en la Residencia de Estudiantes del CSIC el “Acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentación científica en España“, una iniciativa de transparencia en experimentación animal promovida por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) con la colaboración de la Asociación Europea de Animales de Experimentación (EARA).

Esta iniciativa, a la que ya se han sumado, a día de hoy, 90 instituciones españolas*, incluidos centros de investigación, universidades, parques científicos, empresas del sector, asociaciones de pacientes, hospitales y sociedades científicas, pretende contribuir a trasladar a la sociedad los beneficios de la experimentación animal, subrayando y resaltando la participación de animales de experimentación en aquellas publicaciones, desarrollos, proyectos y avances científicos en los que hayan sido indispensables para lograr los resultados conseguidos. Es una iniciativa de transparencia, de ciencia abierta, que se concreta en cuatro compromisos que las instituciones adheridas a la misma aceptan cumplir: (1) Hablar con claridad sobre cuándo, cómo y por qué se usan animales en investigación; (2) Proporcionar información adecuada a los medios de comunicación y al público en general sobre las condiciones en las que se realiza la investigación que requiere el uso de modelos animales y los resultados que de ella se obtienen; (3) Promover iniciativas que generen un mayor conocimiento y comprensión en la sociedad sobre el uso de animales en investigación científica; y (4) Informar anualmente del progreso y compartir experiencias.

El acuerdo COSCE de transparencia en experimentación animal en España es la continuación lógica de un documento blanco anterior sobre el “Uso de Animales en Investigación Científica“, lanzado por el mismo grupo de trabajo COSCE en 2015. Representa la lectura española de una iniciativa muy similar lanzada en el Reino Unido en 2014, el “Concordat on Openness on Animal Research“, que recientemente ha sumado ya 100 instituciones británicas adheridas. También en Alemania acaba de lanzarse una página web informativa para transmitir a la sociedad los beneficios de la experimentación animal, proporcionando información veraz y contrastada del uso real de animales en proyectos de investigación y los resultados que han podido conseguirse con ellos y que, sin su participación, nunca hubieran podido obtenerse.

Todas estas iniciativas europeas de transparencia en experimentación animal pretenden cambiar de forma radical la manera como generalmente se han tratado estos temas por parte del colectivo investigador y usuario de animales de experimentación. Tradicionalmente el uso de animales de experimentación en proyectos y/o centros de investigación era un tema que no se solía comentar y/o explicitar demasiado, o se soslayaba en los comentarios en prensa y/o en las visitas de medios de comunicación a centros de investigación, al considerarse un tema sensible y potencialmente polémico, controvertido, por la existencia de colectivos sociales contrarios a la experimentación animal. Y porque algunos de estos grupos han realizado en el pasado ataques y actos violentos contra centros de investigación usuarios de animales de experimentación. Esta censura protectora y autoimpuesta por los propios investigadores ha propiciado que, lamentablemente, durante años, las campañas de los grupos animalistas hayan sido la principal, y, a veces, la única fuente de información que haya llegado a la sociedad. Por eso, para contrarrestar la falta de información contrastada sobre los beneficios ciertos, logros y avances biomédicos conseguidos gracias a la experimentación animal es por lo que en distintos países europeos, también ahora en España, se han lanzado estas iniciativas de transparencia en experimentación animal.

Wendy Jarret, una de las promotoras del acuerdo británico de transparencia en experimentación animal, comentaba hace un par de meses en la revista Lab Animal Europe los cambios tan significativos que se habían producido en la sociedad del Reino Unido, en apenas dos años, gracias a esta iniciativa. La aceptación del uso de animales en investigación científica había aumentado y, adicionalmente, los actos violentos de los grupos animalistas habían prácticamente desaparecido. Los beneficios de la cultura de la transparencia, de la ciencia abierta a la sociedad son por lo tanto constatables.

Recordemos para finalizar que la investigación científica con animales de experimentación está extraordinariamente regulada en Europa y en España. Antes de poder acometer uno de estos experimentos con animales el investigador debe tener la formación y capacitación necesarias, trabajar en un centro de investigación debidamente registrado y autorizado para la experimentación animal y proceder a obtener la autorización requerida antes de abordar el experimento. Para obtener esta autorización en España se requieren tres revisiones por sucesivos comités independientes. El investigador debe primero concebir y describir el proyecto, argumentarlo con sumo detalle, revisando que no haya medios ni métodos alternativos posibles que eviten el uso de animales y, finalmente, si no queda más remedio que utilizar animales en la investigación, aplicar de forma estricta el principio de las 3Rs, de reemplazo, reducción y refinamiento, con objeto de utilizar animales (1) solo si es absolutamente imprescindible; (2) de utilizar el mínimo número de ellos que sea necesario para obtener resultados significativos; y (3) hacerlo siempre con los métodos más modernos y perfeccionados, que minimicen al máximo el sufrimiento o dolor que la investigación pueda causarles a los animales, garantizando en todo momento el bienestar animal.

(*) En esta página web de EARA se mantendrá información actualizada de todas las instituciones y organizaciones españolas que se han adherido al acuerdo COSCE de transparencia en experimentación animal. La página web estará accesible tras la presentación pública de la propuesta.

La AcB, jurado en premio periodístico de heparina

La AcB participa en el jurado del I Premio Periodístico sobre la heparina, convocado por la biotecnológica Bioibérica.

La heparina fue descubierta en 1916, hace por tanto 100 años, en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, acelera la inhibición de las proteínas del sistema de coagulación de la sangre y, como resultado, previene la formación de coágulos.

Para destacar este centenario y la importancia para la salud del medicamento, la empresa biotecnológica Bioibérica ha convocado el I Premio Periodístico sobre la heparina para reconocer los mejores artículos y reportajes periodísticos acerca del principio activo publicados o emitidos en medios españoles de prensa escrita, online, radio o televisión, durante el período comprendido entre el 1 de marzo y el 30 de octubre de 2016.

El jurado está formado por José María Moraleda, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia; Fátima Lois, directora de comunicación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III; Lucía Cecilia, directora de comunicación de Asebio; y Juan Carlos Esteban, delegado en Cataluña de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología.

Ciencia abierta: el poder de la comunicación

Figura 4 del artículo publicado por Gaetan Burgio (ANU) en medium.com donde compartió sus resultados negativos con Argonauta (NgAgo)
Figura 4 del artículo publicado por Gaetan Burgio (ANU) en medium.com donde compartió sus resultados negativos con Argonauta (NgAgo)

La comunicación de resultados científicos sigue unos patrones clásicos bien establecidos desde hace mucho tiempo. Los investigadores que queremos compartir nuestros resultados preparamos un manuscrito y lo enviamos a alguna de las múltiples revistas científicas existentes, las cuales a su vez remiten el manuscrito a otros científicos expertos del mismo campo para su evaluación y comentarios. En el mejor de los casos, tras una o varias rondas de modificaciones, finalmente el manuscrito es publicado. El otro canal de comunicación que habitualmente utilizamos es la presentación de nuestros resultados, incluso antes de su publicación, en reuniones, talleres y congresos. El sistema funciona razonablemente bien para la difusión de nuevos hallazgos, en positivo, particularmente los resultados inesperados, desconocidos, espectaculares, los que abren nuevos horizontes. En cambio, el sistema funciona rematadamente mal para la divulgación de resultados negativos, los que demuestran que algo no funciona como se había publicado anteriormente, o los que van en contra del conocimiento establecido. Raramente estos artículos acaban siendo publicados. Sin embargo todos los investigadores reconocemos el gran valor que tienen los resultados negativos, el saber que algo no funciona, que determinado experimento no debe hacerse de tal o cual manera, pues nos permite evitar malgastar los siempre limitados recursos que tenemos y dedicarlos a otros experimentos con mayores probabilidades de éxito.

La comunicación científica en el siglo XXI ha cambiado. Se ha adaptado a los nuevos canales de comunicación, a las redes sociales (especialmente Twitter, aunque también Facebook y Linkedin), a los blogs, los foros, las listas de correo o los diferentes sistemas que hay hoy en día de intercambio de información de forma inmediata, sin intermediarios, sin cortapisas. Han aparecido diversos canales de comunicación de Ciencia Abierta (Open Science) donde los investigadores comparten libre y voluntariamente sus resultados, los comentan, los critican y, gracias al conocimiento colectivo, se llega muy rápidamente a conclusiones válidas para todos. Y es precisamente en la comunicación de resultados negativos, los que no funcionan como se esperaba, donde los canales de ciencia abierta han triunfado y han encontrado su nicho natural.

Hace pocos días descubrimos, gracias a un proyecto de Ciencia Abierta, que la proteína Argonauta (Ago), proveniente de bacterias, presentada a principios de mayo como el nuevo sistema corta-pega de edición genómica que iba a substituir e incluso mejorar las herramientas CRISPR-Cas, realmente no funcionaba tal y como se había publicado. Gracias a diferentes iniciativas de Ciencia Abierta los investigadores rápidamente empezaron a confirmar los resultados negativos que también habían obtenido con Ago y, en poco tiempo, se comprobó que absolutamente ningún laboratorio había logrado reproducir los fantásticos resultados publicados por un grupo de investigadores chinos en la revista Nature Biotechnology.

La proteína Ago está presente en prácticamente todos los organismos, tanto procariotas (las bacterias) como eucariotas (nosotros), aunque parece realizar diferentes funciones en cada uno de ellos. A principios de 2014, un grupo de microbiólogos holandeses, en colaboración con un microbiólogo español, José Berenguer (CBMSO, Madrid), publicaron un estupendo artículo donde anunciaban que Ago en bacterias funcionaba como una endonucleasa de ADN (es decir, era capaz de cortar la doble hebra del ADN), y que dicha acción la realizaba guiada por pequeñas moléculas de ADN con uno de sus extremos (5’) modificado (fosforilado). Las proteínas Cas de las CRISPR también son endonucleasas de ADN pero sus guías son pequeñas moléculas de ARN y solo son capaces de cortar al lado de secuencias determinadas (PAM). El problema con Ago, inicialmente descubierta en una bacteria, Thermus thermophilus, que vive en entornos extremos, con altas temperaturas, como las fumarolas hidrotermales, es que está adaptada a funcionar a temperaturas elevadas (>65ºC) mientras que la temperatura fisiológica de nuestro cuerpo y nuestras células es sensiblemente inferior (37ºC), lo cual parecía impedir su funcionamiento normal en células animales.

En mayo de este año, el laboratorio del Dr. Chunyu Han (Hebei University of Science and Technology, Shijiazhuang, Hebei, China) pareció haber dado con la solución al problema, al aislar Ago de una haloarquea (que vive en ambientes salinos) denominada Natronobacterium gregoryi, de ahí que la proteína fuera rebautizada como NgAgo. Los investigadores chinos demostraron en su artículo que NgAgo actuaba como un verdadero editor génico en células humanas en cultivo. También comprobaron que NgAgo no necesitaba PAM (una de las limitaciones de las CRISPR-Cas) ni parecía cortar de forma relevante en secuencias parecidas pero no idénticas a las presentes en la guía de ADN (otra diferencia importante con las CRISPR-Cas, cuya capacidad de cortar en secuencias parecidas del genoma, los denominados off-targets, está limitando y retrasando su utilización inmediata en terapia génica). Se trataba pues de la quintaesencia de los editores genómicos, la cuarta generación (tras ZFNs, TALENs y CRISPRs), que mejoraba sobre el papel a la anterior (CRISPR-Cas).

Mecanismo de acción propuesto para la proteína Argonauta como editor genómico (esquema realizado por Lluís Montoliu)
Mecanismo de acción propuesto para la proteína Argonauta como editor genómico (esquema realizado por Lluís Montoliu)

NgAgo se empezó a distribuir gracias a repositorios públicos de reactivos (Addgene) a principios de junio y, desde el mismo día de su lanzamiento, centenares sino miles de laboratorios de todo el mundo la solicitaron para empezar a usarla en sus proyectos. Sin embargo, pocas semanas después empezaron los rumores, los comentarios por email, por WhatsApp, en los congresos y reuniones, dentro de las sociedades científicas, y finalmente, también en las diferentes iniciativas de Ciencia Abierta, en los grupos de discusión abierta de Google, en Twitter, en los blogsAlgo no iba bien. NgAgo no parecía hacer lo que supuestamente debía de hacer. Ningún laboratorio parecía ser capaz de reproducir los resultados publicados, ni se podía confirmar actividad de NgAgo como editor génico en ratones, ratas o peces cebra, entre las especies modelo de laboratorio investigadas.

Gaétan Burgio, un genetista francés que trabaja en The John Curtis School of Medical Research de la Australian National University en Canberra, experto en el uso de modelos animales para el estudio de la malaria y otras enfermedades infecciosas, fue uno de los laboratorios que solicitó NgAgo y también uno de los que vio frustradas sus expectativas al ser incapaz de reproducir los resultados publicados. Sin embargo, Gaétan Burgio, a diferencia de otros, decidió compartir sus resultados negativos en un proyecto de Ciencia Abierta, fuera de los canales tradicionales, los mostró abiertamente y los interpretó de la manera más objetiva que supo, concluyendo que NgAgo no tenía actividad como editor genético. Dicha publicación generó un tsunami de respuestas desde todos los lugares del mundo, de otros investigadores que confirmaban que tampoco a ellos les había funcionado NgAgo, lo cual permitió concluir, en pocas horas, que el anunciado nuevo sistema NgAgo no funcionaba tal y como se había publicado.

Este ejemplo de Ciencia Abierta, además de ilustrar la generosidad y espíritu colaborativo de Gaétan Burgio, demuestra cuán importante es conocer que un reactivo no funciona en Ciencia cuanto antes. En apenas dos meses desde la publicación inicial hemos confirmado que NgAgo no funciona tal y como se describió (y ahora habrá que averiguar por qué, aunque este es ya otro tema que puede tener diferentes explicaciones) y esto ha permitido a muchos laboratorios detener y terminar experimentos que tenían planeados o en marcha, experimentos en los que se iban a invertir cantidades ingentes de recursos que habrían sido desgraciadamente malgastados.

Gracias a la Ciencia Abierta hemos podido evitar gastar millones de euros, evitar usar miles de animales y evitar perder el tiempo en un reactivo que, ahora sabemos, no funciona tal y como se describió. Esperemos que pronto sepamos qué ha sucedido con NgAgo y cuál es la razón de la falta de reproducibilidad de los resultados originales. Estoy seguro que, de nuevo, a través de algún canal de Ciencia Abierta, sabremos la respuesta más pronto que tarde. Sigamos atentos!

Programa preliminar del II Congreso Nacional de la AcB: BioComunica16

II Congreso Nacional de la AcB BioComunica16: Valencia, lunes 17 de octubre de 2016

Hace unas semanas revelábamos la fecha y sede del BioComunica16, el II Congreso Nacional de la Asociación de Comunicadores de Biotecnología (AcB), que se celebrará en Valencia, en el Instituto López Piñero (UV) el lunes 17 de octubre de este año. También incluimos las ofertas de patrocinio, abiertas a cualquier agente del sector de la comunicación y la biotecnología que quiera colaborar en el BioComunica16. En este enlace tienes esta información.

Ahora damos un paso más y publicamos un programa preliminar del BioComunica16, en el que llevamos meses trabajando.

– Programa BioComunica16

Agricultura, protección de datos genómicos, edición genética (CRISPR), investigación animal, ADN forense… Son muchos los temas que trataremos en el congreso. Nos acompañarán nombres tan conocidos en el ámbito de la comunicación en biotecnología como los de Ángel Carracedo, Manuel Pérez Alonso, Francis Mojica, José Miguel Mulet y José Manuel López Nicolás, entre muchos otros.

En breve abriremos las inscripciones. El programa podrá sufrir alguna ligera variación (temas añadidos, ponentes, etc.) en las próximas semanas, pero ya puedes consultar los contenidos que podremos disfrutar el próximo lunes 17 de octubre en Valencia.

¡Nos vemos! Recuerda que ya puedes participar del precongreso con el hashtag #BioComunica16. Para cualquier duda, consulta o comentario (siempre es buen momento para asociarse a la AcB…), estamos en twitter (@acbiotecnologia), en los teléfonos 91 561 48 80 / 657.832.016 y en el e-mail comunicadoresbiotecnologia@gmail.com

Asociación de Comunicadores de Biotecnología

 

Sitio web de la AcB