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En 2019, más comunicación y más biotecnología!

En 2019, más comunicación y más biotecnología!

Reloj astronómico de la ciudad de Praga. Fotografía: Lluís Montoliu

Desde Praga, la ciudad que hemos elegido para despedir 2018 y recibir al nuevo año 2019, escribo este primer artículo para ACB – Comunica Biotec – la Asociación de Comunicadores de Biotecnología. Y lo ilustro con el magnifico reloj astronómico que es uno de los símbolos de esta ciudad y que tan bien transmite esta mágica transición temporal que cada fin de año / año nuevo se repite por todo el mundo.

El año 2018 ha sido un año espectacular en todos los ámbitos de la Biotecnología. Numerosos descubrimientos, nuevos métodos, nuevas terapias, nuevos procesos han llenado páginas de periódicos, medios digitales, webs, blogs, cuñas radiofónicas y programas de vídeo y televisión. Pero tan importante como los propios hallazgos ha sido poder y saber contarlos, explicarlos a la sociedad. Ahí es donde esta asociación tiene su objetivo principal, en la comunicación de la biotecnología. Y así ha sido desde 2015 y lo seguirá siendo en este nuevo año 2019 que hoy empieza.

En la triste era de la posverdad, las noticias falsas, las pseudociencias y las exageraciones e hipérboles innecesarias es muy importante poder traducir y trasladar, honestamente, a la sociedad el alcance real, el impacto previsible que pueden tener todas estas innovaciones biotecnológicas, subrayando las novedades pero también detallando, si es el caso, las diferencias entre las «pruebas de concepto» o experimentos piloto y las aplicaciones correspondientes, que habitualmente suelen tardar mucho más tiempo del que nuestro deseo interno está dispuesto a esperar. Esto último es cierto en todas las especialidades de la biotecnología, pero es especialmente relevante en el desarrollo de nuevas terapias innovadoras para el tratamiento de enfermedades, basadas en desarrollos biotecnológicos. Es necesario que la sociedad pueda alegrarse de los avances científicos pero también que pueda entender y situar en su justa medida lo que se ha logrado. Que una nueva terapia sea capaz de aliviar o curar un modelo animal de una determinada enfermedad humana sin duda es esperanzador, pero, desafortunadamente, no implica que pasado mañana los afectados de esa misma enfermedad puedan acudir a su hospital para recibir la misma terapia que se ha demostrado exitosa en peces o ratones de laboratorio. Todo lleva su tiempo, y hay que superar, una tras otra, todas las etapas en el desarrollo de un nuevo tratamiento, para validar tanto su eficacia como, sobre todo, su seguridad. Y todo ello hay que explicarlo a la sociedad.

Comunica Biotec ha ido proponiendo el debate de todos estos temas de comunicación en Biotecnología a través de sus múltiples actividades. Principalmente nuestro congreso anual BioComunica, del que ya hemos celebrado cuatro ediciones: en Madrid (2015), Valencia (2016), Barcelona (2017) y Sevilla (2018). En 2019 BioComunica regresará a Madrid. En él daremos voz y propondremos mesas para discutir temas que afecten e importen a todos los sectores de la Biotecnología: verde, roja, azul, blanca y gris, entre otros muchos colores. Seguiremos apoyando la formación de profesionales de la comunicación de todas estas disciplinas, algo que está definido en nuestra visión como asociación. Y nos referiremos al cada vez mayor número de formatos y canales de comunicación que nuestros asociados y simpatizantes explora en su afán de trasladar a la sociedad los beneficios de la Biotecnología.

Por lo tanto, para 2019, no queda más que desear más comunicación y más Biotecnología!

 

 

Lluis Montoliu
montoliu@cnb.csic.es

Lluís Montoliu es investigador científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Raras (CIBER-ER), del ISCIII, y profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid. En su laboratorio investiga en temas básicos (cómo se organizan los genes en el genoma para funcionar todos correctamente) y aplicados (modelos animales para el estudio de enfermedades raras humanas, como el albinismo). Ha trabajado con organismos modificados genéticamente desde 1986, realizando su tesis doctoral en biología molecular de plantas, en maíz, y posteriormente sus estudios se han centrado en el ratón, como modelo animal experimental, desde 1989. En 2006 contribuyó a fundar la International Society for Transgenic Technologies (ISTT) de la que fue su Presidente hasta 2014. Además de la investigación le interesa y apasiona la formación y la divulgación científica.